
Empecé a analizar una premisa que intenté esquivar como factura impaga. Pero bueno, alguien tiene que hacer el trabajo sucio. Ya la había visto en 2020 y me pareció una reverenda catástrofe: historia floja, actuaciones de madera premium, narrativa en coma inducido… y un exorcista cuyo “modo operandi” da más miedo por improvisado que por sobrenatural. 👻🤡
El título le queda grande. Enorme. Le cuelga como traje prestado. Si este tipo expulsa demonios, yo soy cardiólogo. 💀
Pero acá estoy, poniéndole el pecho a las balas, sacrificando neuronas por la causa, para seguir explorando estas producciones de Netflix que, con admirable constancia, logran demostrar exactamente lo que son. 📉✨
Si después del análisis sentís que algo se retuerce en tu interior, no es posesión demoníaca… es dignidad tratando de escapar. 😈
Nos vemos del otro lado. Trae agua bendita… o criterio. Lo que consigas primero.
El PELADO Investiga.